Thursday, November 19, 2020

Publicado en www.tumiamiblog.com lunes, 16 de noviembre de 2020

el nuevo orden socialista/comunista global



alFredoTriFf

A continuación les presento el artículo principal del último número de TIME para lo que ya se está llamando el RESET MUNDIAL. Viene de la pluma de Klaus Schwab, presidente del Foro Econónico Mundial, y líder de otra organización: Líderes jóvenes del mundo (OSAL de la nueva carne de cañón juvenil contra el catastrofismo climático). Schwab, no perdamos de vista, es todo un capitalista feroz (con traje de caperucita).

Dice el millonario:  

Después de las malas noticias relacionadas con COVID-19 se han sumado enormes desafíos económicos, ambientales, sociales y políticos que ya estábamos enfrentando antes de la pandemia. De cara al futuro, un nuevo instinto virtuoso puede convertirse en un imperativo de nuestros sistemas económicos ... en lugar de perseguir ganancias a corto plazo o intereses personales estrechos, las empresas podrían perseguir el bienestar de todos los habitantes del planeta.

¿Un nuevo instinto virtuoso... imperativo? Bobadas. Jamás ha sido el imperativo de un empresa perseguir el bienestar de todos los habitantes del planeta. La meta de una empresa (el LLC es un invento del capitalismo mercantilista) es muchísimo más modesta: generar riqueza para sus inversionistas; tiene sentido, ¿no son ellos los que arriesgan su dinero en la misma?

El bienestar de los habitantes del planeta viene dado por añadidura, por la mano invisible de que hablara Adam Smith en su Wealth of Nations (lo que en macroecomía se llama progreso), algo que ninguna empresa en particular se propuso jamás y que ha cambiado el mundo moderno. El progreso no consiste en un plan quinquenal fraguado por burócratas-de-butaca, y tenemos suficiente evidencia: el desastre de 80 años de comunismo planificado en la URSS, 60 años de miseria en Cuba y más de veinte años de ruina en Venezuela. ¿No es suficiente?

Vuelve Schwab: 

Las corporaciones no tienen que dejar de buscar ganancias ... solo necesitan cambiar a una perspectiva a más largo plazo sobre su organización y su misión, mirando más allá del próximo trimestre a la próxima década.

Otro pretexto vacuo. Ninguna corporación que se respete POSTERGA sus ganancias sin un principio de maximización que lo guíe. Sea a corto o largo plazo, la idea fundamental es beneficiar la empresa (dentro de los parámetros legales a que esta se suscribe). 

Schwab sabe muy bien que la economía y la moral pertenecen a departamentos distintos. Uno espera que el millonario burócrata ofrezca un argumento económico, pero nunca llega. Apenas en el tercer párrafo y aparece la carta verdadera: la guerra contra los hidrocarburos. Y uno se pregunta, ¿qué sentido tiene abandonar la fuente principal de energía del mundo, precisamente cuando lo que se desea es llevar la riqueza a todos sus habitantes? 
 
A no ser que el motivo verdadero no es hacer a nadie más rico, sino hacernos a todos más pobres.  

En reacción a la creciente presión de los activistas climáticos y las generaciones más jóvenes, algunas empresas han pedido a los directores ejecutivos de que persigan de manera más explícita objetivos ambientales, sociales y de gobierno. 

El imperativo empresarial de Schwab no funciona por la sencilla razón que las inversiones en energía alternativa NO FUNCIONAN. Ahí está la crisis energética de Alemania, (otrora líder en carbón, y energía nuclear) despilfarrando riquezas a la vez que importa gas de Rusia ¡a precio de chantaje! tan solo para complacer a sus constituyentes "verdes" (la pesadilla energética se repite en ese otro país progresista llamado California). 
 
El millonario suizo pretende paralizar el crecimiento de la economía mundial (crecimiento se define como "la evolución positiva de los estándares de vida"), para complacer una minoría de activistas climáticos pagados Schwab, y las empresas de publicidad y la prensa activista occidental.
 
¿Y por esa razón tenemos irnos a RESET y detener el desarrollo económico? La fórmula me recuerda eso que Castro llamaba SACRIFICIO REVOLUCIONARIO:
 
Cuando la Revolución se hace carne del pueblo, no importan los obstáculos, las dificultades, no importa cualesquiera que sean los sacrificios (APLAUSOS). El pueblo sí es capaz de sacrificarse por su porvenir, por su destino, por sus intereses. (APLAUSOS)

Castro y Schwab tienen algo en común. El suizo lo que pide es sacrificio en aras de...

Aunque estas decisiones pueden dañar las ganancias a corto plazo, por otra parte maximizan los rendimientos a largo plazo en un mundo donde la gente se rebela cada vez más contra un sistema que perciben como injusto. Construir un sistema económico virtuoso no es un ideal utópico. 
 
¿Y quiénes se rebelan en el mundo? No la gente en los países subdesarrollados; no en la India, no en China, no en África, donde lo que busca desesperadamente es más oportunidades a mercados, más oportunidades y esperanzas de inversión y de acceso a energía.

Durante los últimos 30 a 50 años, la ideología neoliberalista ha prevalecido cada vez más en gran parte del mundo. Este enfoque se centra en la noción de que el mercado sabe mejor, que “el negocio de los negocios es un negocio” y que el gobierno debe abstenerse de establecer reglas claras para el funcionamiento de los mercados. Esas creencias dogmáticas se han equivocado. Afortunadamente, no estamos destinados a seguirlos.

La ideología "neoliberalista" fue un putsch de la burocracia capitalista enamorada de aquel proyecto incipiente justo después de la caída del imperio soviético (viejo soy y recuerdo el discurso de 11 de septiembre de 1990 de George H. W. Bush, mencionando un "nuevo orden mundial"). Y sí, devino un proyecto de gobierno. Fue política oficial exterior de EE.UU. e hizo muy ricos a muchos ejecutivos, como Schwab y Bloomberg. Es por ese arreglo de gobierno con las grandes empresas que nos llega el CAPITALISMO FINANCIERO que destruyó la capacidad industrial de EE.UU. Y tanto republicanos como demócratas le apostaron con todo cuando le abrieron las piernas a China. 

¿Y qué tiene que ver la justicia social con el clima? 

2020 ha dejado claro que los movimientos de justicia social y climática son subvencionados por la misma maquinaria globalista que otrora los contrarrestara. Los movimientos de "justicia social" no son tales (por lo que la lista de corrupción de NGOs va en aumento). El dinero corre por trastiendas; los "activistas" ahora son empresarios. Es un cambio de relevo, la nueva ofensiva publicitaria y de prensa– en un nuevo mundo de redes convergentes con causa común. Por ello una empresa productora gigante de hidrocarburos como BP se ha propuesto (en público) a ir dejando atrás el petróleo. ¿Será posible creerse ese embuste?

Vivimos un momento único de las dos caras de Jano del capitalismo global; una, LA GRAN CAUSA DE LA JUSTICIA SOCIAL Y CLIMÁTICA. La otra, LO MISMO DE SIEMPRE: los burócratas de EE.UU. y Europa invirtiendo miles de millones en proyectos fallidos de energía "renovable", con un despilfarro de dinero alucinante (y con un alto precio ecológico). 

¿Quienes subvencionan la energía renovable? ¡Nada menos que las grandes corporaciones de petróleo! Queda claro en el documental Planet of the Humansde nada menos que un activista de izquierda como Michael Moore. 

Aquí va la pastilla: 

Para enero de 2020, un primer borrador de consulta de las métricas estaba listo pero entonces ocurrió el desastre del COVID-19. ¿Sobreviviría el proyecto a esta crisis global? Ahora, se temía, que el incipiente compromiso con el capitalismo de las partes interesadas podría dar paso a un enfoque más realista en las empresas: ahorre lo que pueda, incluso si eso significa despedir empleados o cortar proveedores.

Aquende la contradicción básica de un empresario preocupado por la justicia: "Ahorre lo que pueda" aunque ello signifique "despedir empleados o cortar proveedores" (eufemismo para "más desempleo"). ¿Qué importa aumentar el desempleo en la nación en que uno vive en aras de la justicia social global? 

No hace mucho, el multimillonario Bloomberg sugería, refiriéndose a los campesinos estadounidenses desplazados por los mercados baratos de China, a que "aprendieran código". Desconecte tan mezquino como brutal. 

Lo anterior no es más que una repetición cínica de la misma perolata de los Bush, Clinton y Obama a los sin-trabajo en los estados industriales del centro de EE.UU. durante los años 90 del siglo XX y los 2000: "acostumbrémonos a la nueva realidad", era el motto de Obama. "No hay vuelta atrás", opinaba. A la  burocracia globalista no le interesa el país donde viven. Observen el rechazo que profesan contra la idea de "nación" y contra la palabra nacionalismo

El globalismo como acción económino-política del capital se emparenta con la tendencia de sus otrora enemigos: el socialismo. Hoy no hay duda alguna que el socialismo y el comunismo (ambos hermanos de sangre) tuvieron siempre una aspiración global. Aún la llaman La Internacional Comunista. Su himno decía "Arriba los pobres del mundo". En efecto, el capitalismo y el comunismo fueron enemigos durante el siglo XX. 

YA NO. 

Hoy muchos globalistas ven La Unión Europea como el próximo experimento en socialismo/comunismo global.

La UE ofrece una oportunidad única para aplicar políticas socialistas a escala internacional. Los sindicatos y los partidos políticos de la UE operan en organizaciones conjuntas más allá de las fronteras nacionales.

Los schwabistas y los socialistas/comunistas coinciden:

El comunismo es nuestra única esperanza para combatir el cambio climático. El capitalismo es la causa misma del cambio climático. Deberíamos atrevernos a decirlo claramente. Preguntarnos cuál debería ser la alternativa al capitalismo y qué podría suceder si no hacemos el cambio.

Más claro ni el agua: El capitalismo es la causa del cambio climático, es decir, el desarrollo económico es la causa del cmabio climático.

¿La solución?

El comunismo, o socialismo -si quiere llamarlo así. Yo prefiero comunismo, porque describe un arreglo económico mucho más preciso y menos conducente al error.

Socialismo/comunismo es la plataforma del Green New Deal de la congresista AOC. Su ex jefe de personal, Saikat Chakrabarti, ya decía en una entrevista para el Washington Post, que el Green New Deal no era un proyecto climático: 

El Green New Deal no fue originalmente una cuestión climática en lo absoluto. ¿Ustedes pensaban que se trataba de una cuestión climática? El verdadero motivo para nosotros es cómo cambiar la economía entera. 

¿Ya ven la "justicia social" de Schwab? 

Greta Thunberg, una de las figuras mas prominentes de la juventud schwabiana, ha declarado en Project Syndicate

La crisis climática no se trata solo del medio ambiente. Es una crisis de derechos humanos, de justicia y de voluntad política. Los sistemas de opresión coloniales, racistas y patriarcales lo han creado y alimentado. Tenemos que desmantelarlos a todos. 

El nuevo orden global burocrático de corte socialista/comunista schwabiano está en el horizonte. El que no lo vea es porque no quiere.

Monday, November 9, 2020

SOCIALISM At its BEST 

Leftists, Never Trumpers Begin Compiling Lists of Trump Supporters
JOEL B. POLLAK
43,795

Left-wing Democrats and Never Trump Republicans appealed Friday for assistance in compiling lists of Trump supporters to they could be held “accountable” for supporting President Donald Trump after the election.

“Democratic socialist” Rep. Alexandria Ocasio-Cortez (D-NY) tweeted: “Is anyone archiving these Trump sycophants for when they try to downplay or deny their complicity in the future? I foresee decent probability of many deleted Tweets, writings, photos in the future.”


Michael Simon, who describes himself as a former staff member in Barack Obama’s administration, replied in the affirmative, linking to what he called the “Trump Accountability Project”:

The database at the site includes a list of federal judges appointed by the president.

Others also tweeted to announce the project:

Jennifer Rubin, a Washington Post columnist and Never Trumper, tweeted that anyone challenging the 2020 election results should not only be disqualified from holding public office, but ostracized from society.

“Any R now promoting rejection of an election or calling to not to follow the will of voters or making baseless allegations of fraud should never serve in office, join a corporate board, find a faculty position or be accepted into ‘polite’ society,” she tweeted. “We have a list.”


Prior to the election, some left-wing commentators called for a South Africa-style “Truth and Reconciliation Commission” for Trump supporters.

The original Truth and Reconciliation Commission death with gross abuses of human rights, primarily by the apartheid regime, which imposed racial segregation and tortured and murdered political dissidents in custody.

Update: Others appear to be assisting the effort:

 Of the above, Sevugan and Abrams are both former staffers for Pete Buttigieg’s presidential campaign. Buttigieg is a member of Joe Biden’s presidential transition team, in the event Biden is ultimately certified as the winner of Tuesday’s election.

Update II: MSNBC’s Chris Hayes has joined those calling for “thousands” of Republicans to be held accountable. Others continue to promote the “accountability” project:


Joel B. Pollak is Senior Editor-at-Large at Breitbart News and the host of Breitbart News Sunday on Sirius XM Patriot on Sunday evenings from 7 p.m. to 10 p.m. ET (4 p.m. to 7 p.m. PT). His newest e-book is The Trumpian Virtues: The Lessons and Legacy of Donald Trump’s Presidency. His recent book, RED NOVEMBER, tells the story of the 2020 Democratic presidential primary from a conservative perspective. He is a winner of the 2018 Robert Novak Journalism Alumni Fellowship. Follow him on Twitter at @joelpollak.





Friday, November 6, 2020

 Solo somos Polvo de Estrellas
Embajada del Peru, Mariel, Miami, La Habana 1980" 
11/06/2020 Ricardo Lopez Llópiz

El futuro, en sus variantes, puede ser irredimible y está condicionado por una conspiración entre el presente, un posible pasado y su interpretación; por eso algunos insisten en cambiarlo. No hay nada como saber de antemano una de las posibles variantes de ese futuro, y verlo irreparablemente desencadenarse, por la ceguera histórica de otros. Llega uno hasta a dudar del pasado y del presente, llega uno al punto de dudar de la experiencia propia, de una larga historia de sangrientas revoluciones de muertos, corrupción y destrucción ocasionada por los experimentos de las mentes febriles de estos supuesto visionarios y oportunistas megalómanos. Todo esto con pruebas documentadas por la historia. Lo primero que me impresionó de la cultura Anglo, siempre fue su nivel de pragmatismo. Las ideas están bien pero cuando la praxis supera a la idea, siempre terminaban en el exitoso y encomiable empleo de la lógica. Mi amigo Triff dice: “NO SE CONVENCE A NADIE” puede que tenga razón.

"Los Malos Duermen Bien"

¿Como entonces explicar los que salen huyendo del socialismo en sus países y llegan aquí para votar por socialistas? ¿Qué pensar, como llamarlos? ¿Qué vocablo usar, no para encasillarlos, sino para entender la psicología del convencimiento? ¿Cómo llamar a aquellos que se convencen en contra de lo que su experiencia les dicta? ¿Se convencen solos? ¿Los convencen la media? Ciertamente, al parecer no los convencen la experiencia, las pruebas históricas y los errores cometidos. ¿Olvidaron que sus votos tienen consecuencias? Esperemos que las secuelas empiecen a suceder y ojalá no tengamos que decirles: “I told you so” Nunca creí en la teoría de las conspiraciones; pero alguien me puede decir que, a pesar del odio, si no hubiera habido esta conveniente pandemia, otros hubieran sido los resultados de estas elecciones. Para nosotros, que sabemos el valor de la práctica, la experiencia y la historia, es bien traumático terminar en la posibilidad del vivir en el mismo lugar del que escapamos exponiendo nuestras vidas. A pesar de ello, no me van a hacer odiar este mi país, por su legado, su historia y su cultura de civilización, humanismo y progreso. Encomendémonos al futuro que poco a poco será de otros. Al final de todo, como decía mi amigo Mario: “Solo somos polvo de estrellas”



 

miércoles, 7 de octubre de 2020

en política, nadie convence a nadie de nada



 embajada de Perú, La Habana, 1980.

 alFredoTriFf

Lo he conversado con alumnos y amigos. Lo he meditado en el auto cuando la música cesa y da paso a las cavilaciones: en política nadie convence a nadie de nada.

El fenómeno se acrecienta durante estos días de elecciones presidenciales. En las redes sociales la gente apela, recurre, demanda. Se mandan mensajes privados, o sale una circular en un muro, con fotos y frases hechas en apoyo a fulano o mengano. 

Nosotros debiéramos estar curados de ese mal llamado PROSELITISMO. 

El proselitismo político siempre nos fue repulsivo a los que vivimos el comunismo castrista. ¿Olvidaron los círculos de estudio, las reuniones para hablar mierda, las directivas, los programas de televisión, las entrevistas y paneles? Un menú politiquero que nos hacían más gusanos todavía (y mira que el Fifo tenía labia y un aparato publicitario muy superior al del New York Times). 

NO SE CONVENCE A NADIE. 

¿Quién es capaz de convencer a un hijo de algo? El muchacho o la muchacha miente cuando te dice: "Papi tienes razón" acto hablado en automático que se traduce así: Papi go fuck yourself.  

Alguien dirá: "Yo no lo hago para convencer a nadie. Solo para expresar mi punto de vista... mantener mi tropa en guardia". De ser así, lo dicho aquí no le aplica a Ud.  

La gente del bando de B permanecerán FIRMES en su bando. Lo mismo con la gente del bando de T. Así ha sido siempre. Cuántos se quejan de perder amigos: "No puedo creerlo, a fulanito, que conocía hace más de 20 años, me retiró su amistad". Los de T pierden amigos pro-B; los de B pierden amigos pro-T

NADIE SE CAMBIA DE BANDO motu propio. ¡Ah! Pero si sucediera, estamos en presencia de algo inusitado (entra en el juego el llavín de las nuevas convicciones). 

¿Cómo? 

El llavín de creer en X. SE ABRE y se dejan entrar ideas no-X. A partir de ese momento ya no se cree más en X. Lo que los castristas llamaban correctamente– PENETRACIÓN IDEOLÓGICA. 

El asunto se estudiaba en serio. La KGB le llamaba epistemología social (todo comenzó con una bronca entre racionalistas y emotivistas en el siglo XVIII). 

Los emotivistas explicaban que el "cambio de bando" llegaba desde la frontera emocional. Se le llamó "sentir nuevo" (vea a Emilio o De la educación sentimental). ¿Qué causa ese sentir? Una emoción cediendo ante otra. ¿Y qué la hace ceder? Tiene que ver con la crianza y la naturaleza de la persona. 

Los racionalistas se fueron por las ideas. "T es mejor candidato que B" (o visceversa) no es un asunto objetivo ni subjetivo, sino un término medio llamado intersubjetividad. Las ideas tienen su propio cambalache en cuartos privados VIP de la mente. Ahí tienen lugar orgías impúdicas con baile de perchero y todo. 

Ahí T y B se dan la lengua (hablo a nivel de ideas, ¡que no se diga!).

Como con las emociones, hay una casa ancha de ideas, con cámaras que se suceden en orden de importancia. Las ideas de la cámara principal son más fuertes, compactas e inamovibles. Hay otras aledañas y más apartadas; otras estancas, claustrofóbicas, con ideas que pululan lujuriosas y peligrosas. Las ideas que se rechazan o se aceptan, tienen que ver con una dinámica afín a la casa, lo que llamamos AUTONOMÍA. 

El dueño de la casa: TÚ, YO, no sabemos nada. Aceptar, rechazar no es asunto de UNO. Más bien LE PASA A UNO en automático. Nos sorprende sorprendernos: ya no pensamos como hace una semana. ¡Qué pavor!

Si quieren la prueba de este misterium, vengan conmigo a La Habana, circa abril, 1980. Se sabe que la Embajada del Perú se llenó de ex policías y ex segurosos. ¿Qué hizo cambiar a esa gente de la noche a la mañana y arriesgar la vida en el empeño? 

Nadie tiene la respuesta.

Entonces ¿por qué seguimos dándole a la manigueta? 

Porque es de humano errar una y mil veces.

Saturday, October 31, 2020

OPINIÓN | PAISAJE ANTES DE LA BATALLA
Up-ed. Americatv.com 10/31/2020

Al final, es una batalla por el alma de la nación. En eso coinciden liberales y conservadores. La división es radical. El 3 de noviembre del 2020 quedará en la historia como el comienzo de una dramática transformación para Estados Unidos. Esta vez, aunque ojalá incruenta, no habrá tierra media en una colosal confrontación civil.

Paradójicamente, tras la derrota de Hillary Clinton en el 2016, fue Joe Biden el único líder demócrata que destacó los errores de su partido. Sorprendió al decir que esos obreros de Pensilvania, esos agricultores de Indiana y Tennessee, no eran racistas, misóginos, homofóbicos, en fin, deplorables. Hillary, y su cohorte de intelectuales (muchos, por cierto, sin dote de intelecto), no sólo desatendieron los reclamos de esa tradicional base, sino que, al igual que Obama, hicieron mofa del apego a sus costumbres, sus creencias y sus armas.

Lejos de corregir su rumbo, los demócratas siguieron ahondando un cisma cultural y moral que arrastra a las minorías en una autodestructiva cruzada contra la mayoría. Sin un programa viable de gobierno, la elite liberal apela al recurso totalitario de manipular la percepción de la realidad. Gigantes de la comunicación como Twitter, Facebook, CNN y The New York Times, entre otros, ejercen las funciones de leales órganos de censura y propaganda partidista. A su vez, la academia produce una mezquina reelaboración histórica de Estados Unidos y certifica los talking points de las turbas de guardias rojos que pintan de racismo el menor intento de debate y convierten al dueño de un grocery en Chicago y a un mecánico de Alabama en corruptos explotadores obligados a purgar, de manera simbólica y material, su “privilegio blanco”.

Respetables voces del exilio cubano han puesto su credibilidad en pantalla para asegurarnos que Biden y Kamala Harris no son socialistas ni comunistas. (Tampoco son otras muchas cosas que debían ser). Más urgente es decir lo que sí son. Biden es un caricaturesco dinosaurio del establishment, dispuesto por casi medio siglo a cambiar alianzas y traicionar promesas con tal de sobrevivir lo mismo un deshielo liberal que una glaciación conservadora. Harris es el fiel retrato de la incompetente oligarquía liberal de California. Una simple búsqueda en Google basta para encontrar los hitos de una trayectoria iniciada en el nepotismo que culminó en el estrepitoso fracaso de su insustancial candidatura a la nominación del Partido Demócrata. Ambos son los idóneos personajes para el pacto fáustico con los socialistas y los comunistas que hoy le empujan el carro y mañana le escribirán el libreto.

Hace 40 años yo vi a Ronald Reagan resucitar una nación que había perdido la medida de su poder y la conciencia de su destino. Entonces, yo era un recién llegado y el enemigo estaba lejos. Ahora, se trata de la patria de mis hijos y el enemigo aguarda en mi patio. Para mí, está claro. Cuestión de principios. Así en la paz como en la guerra, mejor perder con Trump que ganar con Biden.

BIDEN, THE MANCHURIAN CANDIDATE


Hace 40 años yo vi a Ronald Reagan resucitar una nación que había perdido la medida de su poder y la conciencia de su destino. Entonces, yo era un recién llegado y el enemigo estaba lejos. Ahora, se trata de la patria de mis hijos y el enemigo aguarda en mi patio. Para mí, está claro. Cuestión de principios. Así en la paz como en la guerra, mejor perder con Trump que ganar con Biden.

Uped. Americatv.com 10/31/2020

Sunday, October 25, 2020

A SHERLOCK PARA SIEMPRE

 A SHERLOCK, ETERNO MI COMPAÑERO              

   
    06/26/2012 - 10/12/2020

A SHERLOCK PARA SIEMPRE

A él, también mi amigo y más que ningún Platero
A mi incondicional compañero
Que espera y atiende en la inequívoca mirada
En mi reflejo, buscando y siguiendo mi voz 
Que persigue con devoción y adivina mis sonidos
Sin importar lo que le diga, porque ya lo sabe.

Su atención reconoce mis intenciones
Y adivina mis propósitos.
A él que los encarna a todos y al último.
Todos en él, en él todos.
Yo en ti, tu conmigo.
Ahora perdido sin él
Pero con él para siempre,
En su dolor último y breve aliento,
Su última mirada,
Su última espera
Por mi aprobación, mi caricia.

A él, su compañía y silueta por todas partes,
En el atardecer compartido
Testigos de la flecha del tiempo y su polvo de estrellas
A su carácter amoroso e inteligente
Que para siempre me sigue cuando me adivina.
A su humanidad que también es la mía
A mi celoso guardián absoluto
A pesar de sus favoritas travesuras.
A él para siempre conmigo
Amigo de David, Venus y la tarde
Siguiéndome sin descanso
Aunque olvidara el camino.
Solo confundido cuando no encontraba mi respuesta
Celoso y egoísta de mis destinos.
A él, sus olores y al sonido de su mirada
A mi amigo y confidente
A su ausencia triste
Con él la vida no era igual
Sin él, la espiral de la vida se trastorna
El dolor ya no es el mismo
Y sin él tampoco el tiempo será igual.
Algo me cambió para siempre
Aunque esté conmigo
 
Como sanar la pérdida
Cuando el dolor no renuncia a dejarme
Renunciando a olvidarle sin poder hacerlo
Y a llevarle en el silencio sin hablar de él.
Porque duele no poderle ver
Y mirar su imagen y silueta
O el placer constante
De su atención y contacto.
El mío no es un dolor único o mayor
Pero es el mío por su pérdida
Es la herida que no puedo tocar 
El mío por su ausencia
Siempre atento a mi mirada
Sabiendo lo que pensaba sin necesidad de hablar

Mi vida cambia porque no está
Aunque nunca se fue y algo me falte para siempre
Espero que regreses poco a poco
Cada día mas cerca de los que ya están contigo
Sin el dolor de tu ausencia
La humanidad de tu lealtad
Que veo por todas partes y siento en todos tus caminos

Ahora que no estás, nunca me dejes
Mantén tu absoluta compañía para siempre
Con tus olores, atenciones y el último aliento que compartimos
Protégeme en tu perpetuo sueño
Y que tu compañía sea eterna cuando compartas mi sueño.

     


 



  

 









A mi Perrito Sherlock
A su Incondicionalidad
A su Caracter y Personalidad

Sunday, October 4, 2020

 This Is How Your Fear and Outrage Are Being Sold for Profit

The story of how one metric has changed the way you see the world.
Tobias Rose-Stockwell
Medium Media 17 min read

The world feels more dangerous. Our streets seem less safe. The assault on our values is constant. The threats feel real.
The enemy is out there — just check your feed.

One evening in late October 2014, a doctor checked his own pulse and stepped onto a subway car in New York City. He had just returned home from a brief stint volunteering overseas, and was heading to Brooklyn to meet some friends at a bowling alley. He was looking forward to this break — earlier that day he had gone for a run around the city, grabbed coffee on the High Line, and eaten at a local meatball shop. When he woke up the next day exhausted with a slight fever, he called his employer.

Within 24 hours, he would become the most feared man in New York. His exact path through the city would be scrutinized by hundreds of people, the establishments he visited would be shuttered, and his friends and fiancée would be put into quarantine.

Dr. Craig Spencer had contracted Ebola while he was treating patients in Guinea with Doctors Without Borders. He was not contagious until long after he was put into quarantine. He followed protocol to the letter in reporting his symptoms and posed no threat to anyone around him while he was in public. He was a model patient — a fact readily shared by experts.

This did not stop a media explosion declaring an imminent apocalypse. A frenzy of clickbait and terrifying narratives emerged as every major news entity raced to capitalize on the collective Ebola panic.

The physical damage done by the disease itself was small. The hysteria, however — traveling instantly across the internet — shuttered schools, grounded flights, and terrified the nation.


Social Media exploded around the topic, reaching 6,000 tweets per second, leaving the CDC and public health officials scrambling to curtail the misinformation spreading in all directions. The fear traveled as widely as the stories reporting it. The emotional response — and the media attached to it — generated billions of impressions for the companies reporting on it.

Those billions were parlayed directly into advertising revenue. Before the hysteria had ended, millions of dollars worth of advertising real-estate attached to Ebola-related media had been bought and sold algorithmically to companies.

The terror was far more contagious than the virus itself, and had the perfect network through which to propagate — a digital ecosystem built to spread emotional fear far and wide.

I’m going to tell you a few things you probably already know

Every time you open your phone or your computer, your brain is walking onto a battleground. The aggressors are the architects of your digital world, and their weapons are the apps, news feeds, and notifications in your field of view every time you look at a screen.

They are all attempting to capture your most scarce resource — your attention — and take it hostage for money. Your captive attention is worth billions to them in advertising and subscription revenue.


To do this, they need to map the defensive lines of your brain — your willpower and desire to concentrate on other tasks — and figure out how to get through them.

You will lose this battle. You have already. The average person loses it dozens of times per day.

This might sound familiar: In an idle moment you open your phone to check the time. 19 minutes later you regain consciousness in a completely random corner of your digital world: a stranger’s photo stream, a surprising news article, a funny YouTube clip. You didn’t mean to do that. What just happened?

This is not your fault — it is by design.

The digital rabbit hole you just tumbled down is funded by advertising, aimed at you. Almost every “free” app or service you use depends on this surreptitious process of unconsciously turning your eyeballs into dollars, and they have built sophisticated methods of reliably doing it. You don’t pay money for using these platforms, but make no mistake, you are paying for them — with your time, your attention, and your perspective.

This is not a small, technical shift in the types of information you consume, the ads you see, or the apps you download.

This has actually changed how you see the world.

The War for Your Attention

Before I go any further, let me assure you that this is not a list of grievances about the evils of technology. I am not a Luddite. Like much of humanity, I deeply value my devices as a helpful prosthesis for my memory, my productivity, and my ability to connect to the people I care about.

This is instead a sober evaluation of how the strategies of digitally capturing our attention have altered us — our lives, our media, and our worldview. These incremental shifts have added up to enormous changes in our politics, our global outlook, and our ability to see each other as fellow humans.

Many of the biggest problems we face in this moment as a society result from decisions being made by the hidden creators of our digital world — the designers, developers, and editors that create and curate the media we consume.


These decisions are not made with malice. They are made behind analytics dashboards, split-testing panels, and walls of code that have turned you into a predictable asset — a user that can be mined for attention.

They do this by focusing on one over-simplified metric, one that supports advertising as its primary source of revenue. This metric is called engagement, and emphasizing it — above all else — has subtly and steadily changed the way we look at the news, our politics, and each other.


This article is one of a series exploring how these strategies of capturing our attention are influencing our lives.

What follows is an exploration of how the primary artery of our factual information — the News — has been fundamentally altered by these methods.

How? Let’s look to the recent past.

The History of the New

“The Media” as we know it is not that old. For most of our history the News was, literally, the plural of the ‘New’ thing(s) people heard about and shared, and was limited by physical proximity and word-of-mouth. Since the invention of the printing press, the news consisted of notes posted in public places and pamphlets distributed to the small number of people who could actually read them.

Between the 18th and 19th centuries newspapers became fairly common, but were largely opinion rags containing political essays, sensationalized stories, and eventually muckraking. They were megaphones for people to exert political influence, and many had an extremely loose relationship with facts.


During the lead up to World War I, unchecked propaganda from all sides in the news reached a fever-pitch, with every belligerent participating in a massive fight for public opinion. By the end of the war it was clear that information warfare was a powerful weapon — it could raise armies, incite violent mobs, and destabilize whole nations.

In response to this systematic manipulation of the truth, there was a concerted effort to create an institution of fact-driven journalism beginning in the 1920's. This process was ushered forward by the advent of the first mass-media communication networks: national newspapers and national radio. These slowly gave way to television, and between these three new platforms, a global media system took hold — buoyed by the tenets of journalism.


The news continued to have competitors in the battle for attention, and because of this it continued to flirt with hyperbole. The drive to sell (papers, ads, products) is naturally somewhat at odds with the idea of editorial accuracy and measured factual reporting. Journalistic standards, libel laws, and industry-shaming became common mechanisms to help curb this slide into sensationalism.

Yet something happened recently when the news met the internet and began migrating into our pockets: it started losing the battle for our attention.

The Rise of Algorithmic Engagement


Here is the rest of the article very well worth to read it!

https://medium.com/@tobiasrose/the-enemy-in-our-feeds-e86511488de

 






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